En la esquina de Mercedes y Asunción, en el barrio de Villa Devoto, se buscó construir un edificio que se mostrará como un objeto escultórico, de líneas simples, volúmenes puros, con predominio de hormigón y un basamento austero que dotará de protagonismo a los niveles superiores de la planta y diera más amplitud a las veredas, redefiniendo los esquemas tradicionales para espacios de vivienda y trabajo.
El edificio se desarrolla en cuatro volúmenes macizos y un volumen etéreo que desmaterializa la esquina en planta baja. La pieza que alberga las viviendas en dúplex y la pieza destinada al estudio profesional se articulan con el núcleo vertical mediante puentes peatonales que sobrevuelan el patio interior de planta baja. Las operaciones de vaciado de cada volumen buscan la entrada de luz en diferentes momentos del día y dan escala al espacio interior.
La propuesta abandona la estructura arquitectónica tradicional de repetición para oficinas, buscando satisfacer el nuevo ideal de espacio de trabajo colectivo y proponiendo un gran espacio común conectado física o visualmente a otros de mayor privacidad en los pisos superiores.